CARTILLA DE REFLEXIÓN

¡Oh eterna verdad, verdadera caridad y cara eternidad!

“Habiéndome convencido de que debía volver a mí mismo, penetré en mi interior, siendo tú mi guía, y ello me fue posible porque tú, Señor, me socorriste. Entré, y vi con los ojos de mi alma, de un modo u otro, por encima de la capacidad de estos mismos ojos, por encima de mi mente, una luz inconmutable; no esta luz ordinaria y visible a cualquier hombre, por intensa y clara que fuese y que lo llenara todo con su magnitud. Se trataba de una luz completamente distinta. Ni estaba por encima de mi mente, como el aceite sobre el agua o como el cielo sobre la tierra, sino que estaba en lo más alto, ya que ella fue quien me hizo, y yo estaba en lo más bajo, porque fui hecho por ella. La conoce el que conoce la verdad.

¡Oh eterna verdad, verdadera caridad y cara eternidad! Tú eres mi Dios, por ti suspiro día y noche. Y, cuando te conocí por vez primera, fuiste tú quien me elevó hacia ti, para hacerme ver que había algo que ver y que yo no era aún capaz de verlo. Y fortaleciste la debilidad de mi mirada irradiando con fuerza sobre mí, y me estremecí de amor y de temor; y me di cuenta de la gran distancia que me separaba de ti, por la gran desemejanza que hay entre tú y yo, como si oyera tu voz que me decía desde arriba: «Soy alimento de adultos: crece, y podrás comerme. Y no me transformarás en substancia tuya, como sucede con la comida corporal, sino que tú te transformarás en mí».

Y yo buscaba el camino para adquirir un vigor que me hiciera capaz de gozar de ti, y no lo encontraba, hasta que me abracé al mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús, el que está por encima de todo, Dios bendito por los siglos, que me llamaba y me decía: Yo soy el camino de la verdad, y la vida, y el que mezcla aquel alimento, que yo no podía asimilar, con la carne, ya que la Palabra se hizo carne, para que, en atención a nuestro estado de infancia, se convirtiera en leche tu sabiduría por la que creaste todas las cosas”.


Tomado del libro de las Confesiones de san Agustín, obispo Libro 7, 10. 18, 27


¡Construyendo una comunidad de Discípulos!


AGOSTO DE 2014
Esquema de oración para todos los días

1. Comienzo de la oración:

Preparemos el diálogo con Dios nuestro amigo.
·        Pienso primero que Dios está presente. Muy cerca de mí, dentro de mí.
·        Y me siento agradecido y acogido por su Presencia.
·        Pausadamente digo: en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

2. Oración preparatoria:

Danos Señor la gracia que viene de ti;
que te podamos en todo amar y servir.
Cada intención, cada acción, y toda operación,
esté encaminada, a alabar
y servir
a ti Dios del amor.
San Ignacio de Loyola,
Ejercicios Espirituales Nº 46.

3. Petición:

Es una expresión sencilla del movimiento de Dios en cada persona, eso lo vuelvo petición. Demandar a Dios nuestro Señor lo que quiero y deseo. Le pido a Dios que me ayude a entender el mensaje que Él me quiere transmitir con esta palabra tan especial para mi vida; que entienda bien que me hace una invitación muy particular para orar.

4. Meditación del día

Puedo leer algo de la Biblia, la vida de un santo, una lectura espiritual, un documento de la Iglesia, etc. En este caso podrás encontrar una cita bíblica de la liturgia de la Palabra diaria y uno o dos versículos de la misma como propuesta de meditación.

5. Para Reflexionar:

Me dejo tocar por la palabra de Dios que hoy también se dirige a mí.

·        Me convenzo de que es Dios quien me habla de amor. Ante esta confidencia que Dios me hace, guardo silencio y escucho lo que Él me dice.
·        Reflexiono, reviso un poco mi vida para ver cómo me he portado con Dios.

6. Conversación: Diálogo íntimo entre la persona orante y Dios.
El coloquio se hace propiamente hablando, así como un amigo habla con otro comunicando sus cosas, y queriendo consejo de ellas”. Hablo con Dios, con Jesús, con María… les hablo de cómo me siento en este comienzo de mes, de lo que necesito más para hacer bien esta experiencia de vida. Ésta es una conversación íntima, cariñosa, muy personal. Termino con un Padre Nuestro, o una Ave María o una Salve.

7. Evaluación de la oración.

Parte clave del proceso. ¿Cómo me fue? Reviso el espacio, ¿fue adecuado?, ¿Qué puedo mejorar? El tiempo, el momento del día, la disposición interior, la reflexión de la oración.

Lo importante: ¿Algún movimiento interior de Dios? ¿Alguna indicación que me comunica esperanza, paz, más entrega; alguna idea de reconciliación, algún propósito? ¿Alguna consideración para mi propia historia de vida, para mi trabajo, mi hogar, etc.?

También puedo sentirme intranquilo, árido, sin ganas de hacer oración; todo esto lo vas anotando para cuando tengas la oportunidad de compartirlo con alguien. 

8. Oración Final

 “Madre asunta al Cielo: Tú eres esplendor que no
ensombrece la luz de Cristo, porque vives en él y para él.
Todo en ti es ‘sí': Tu eres la Inmaculada,
eres transparencia y plenitud de la gracia.
Aquí estamos, pues, tus hijos, para buscar
amparo bajo tu materna protección e implorar
confiados tu intercesión ante los desafíos ocultos del futuro”
“Te encomendamos a todos los hombres,
comenzando por los más débiles: a los niños que aún no han visto la luz y a los que han nacido en medio de la pobreza y el sufrimiento; a los adolescentes rebeldes; a los jóvenes en busca de sentido, a las personas adultas que no tienen empleo
y a las que padecen hambre, olvido, violencia y enfermedad”.


LECTURA ORANTE DE LA PALABRA  

DOMINGO 3 – XVIII DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera Lectura:
Isaías 55, 1-3

Salmo 145 (144), 8-9. 15-16. 17-18

Segunda Lectura:
Romanos: 8, 35.37-39

Evangelio:
Mateo 14, 13-21

LUNES 4 – SAN JUAN MARÍA VIANNEY
Celebramos hoy la memoria del Santo Cura de Ars, patrono de todos los párrocos. Unámonos en este día con la siguiente oración que escribió este santo.

Te amo, Oh mi Dios.
Mi único deseo es amarte
Hasta el último suspiro de mi vida.
Te amo, Oh infinitamente amoroso Dios,
Y prefiero morir amándote que vivir un instante sin Ti
Te amo, oh mi Dios, y mi único temor es ir al infierno
Porque ahí nunca tendría la dulce consolación de tu amor,
Oh mi Dios, si mi lengua no puede decir
cada instante que te amo,
por lo menos quiero
que mi corazón lo repita cada vez que respiro.
Ah, dame la gracia de sufrir mientras que te amo,
Y de amarte mientras que sufro,
y el día que me muera
No solo amarte pero sentir que te amo.
Te suplico que mientras más cerca estés de mi hora
Final aumentes y perfecciones mi amor por Ti.
Amén.


 MARTES 5
Lectura del libro de Jeremías 30, 1-2. 12-15. 18-22
Así dice el Señor: "Yo cambiaré la suerte de las tiendas de Jacob, me compadeceré de sus moradas; sobre sus ruinas será reconstruida la ciudad, su palacio se asentará en su puesto. De ella saldrán alabanzas y gritos de alegría. Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

Reflexión
Cuando experimentamos que todo se ha derrumbado, que no vale la pena continuar; que la vida carece de sentido, Dios nos llama la atención con su palabra y nos conforta. Esperemos en Él, abandonémonos a su providencia porque reconstruirá nuestras vidas y nos dará fuerzas para seguir.

Oración
Señor de misericordia, tú me has llamado a hacer de mi vida un proyecto de felicidad; no permitas que las decisiones que he tomado en el pasado me desanimen y me aparten de tu amor. Amén.

MIÉRCOLES 6 – LATRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR – CUMPLEAÑOS DE BOGOTÁ
Lectura del santo evangelio según san Mateo 17, 1-9
Al oír esto los discípulos cayeron rostro en tierra llenos de miedo. Mas Jesús, acercándose a ellos, los tocó y dijo: «Levantaos, no tengáis miedo.» Ellos alzaron sus ojos y ya no vieron a nadie más que a Jesús solo. Y cuando bajaban del monte, Jesús les ordenó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos.»Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor, Jesús.

Reflexión
En este relato de Mateo, Jesús nos muestra cuál es el proyecto de Dios para los hombres y mujeres. En primer lugar, libres de temor; en segundo lugar, junto a Él. Lo que presenciaron los discípulos es lo que presenciaremos cada uno de nosotros en la gloria de Dios.

Oración
Señor, no te cansas de llamarme a tu amistad y de conducirme por tus caminos. Ayúdame a poner mis ojos sólo en ti y a escuchar con atención lo que esperas de mí. Amén.

JUEVES 7 – BATALLA DE BOYACÁ
Lectura del libro de Jeremías 31, 31-34
Sino que así será la alianza que haré con ellos, después de aquellos días –oráculo del Señor–: Meteré mi ley en su pecho, la escribiré en sus corazones; yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Y no tendrá que enseñar uno a su prójimo, el otro a su hermano, diciendo: «Reconoce al Señor.» Porque todos me conocerán, desde el pequeño al grande –oráculo del Señor–, cuando perdone sus crímenes y no recuerde sus pecados. Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

Reflexión
Dios ha puesto en nuestros corazones una ley que nos permite reconocer y diferenciar lo bueno de lo malo; lo que nos acerca y lo que nos aleja de Él. Sin embargo, en uso de nuestra libertad y de nuestra conciencia nos corresponde elegir.

Oración
Sé Señor lo que quieres de mí en ciertos momentos aun cuando mis caprichos se te opongan. Sé que quieres lo mejor aunque yo crea que haciéndole caso a mis impulsos todo va bien. Te pertenezco, soy tuyo/a; en la prueba hazme fuerte. Amén.

VIERNES 8 – SANTO DOMINGO DE GUZMÁN
Lectura de la profecía de Nahúm 2, 1.3; 3, 1-3. 6-7
Mirad sobre los montes los pies del heraldo que pregona la paz, festeja tu fiesta, Judá; cumple tus votos, porque el criminal no volverá a pasar por ti, pues ha sido aniquilado. Porque el Señor restaura la gloria de Jacob y la gloria de Israel; lo habían desolado los salteadores, habían destruido sus sarmientos. Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

Reflexión
La guerra se ha vuelto la protagonista de los medios de comunicación por estos días; los hombres y mujeres que la promueven se oponen a la gran propuesta que Jesús, el heraldo de Dios, nos ha traído. Continuamos orando por los países en guerra.

Oración
Tú que has llamado a los hombres a la reconciliación y al perdón, te pedimos por los pueblos en guerra, para que dejen a un lado las rivalidades y los odios, y permitan que los niños y los jóvenes experimenten los frutos de la paz.

SÁBADO 9 – SANTA TERERESA BENEDICTA DE LA CRUZ
EDITH STEIN (Santa Teresa Benedicta de la Cruz; Breslau, 1891-Auschwitz, 1942) Filósofa y religiosa alemana de origen judío que fue víctima de la barbarie nazi, tras producir importantes obras teológicas. Perteneciente a una familia judía, se convirtió al catolicismo, adoptando el nombre de Teresa Benedicta de la Cruz al tomar los hábitos, y descubrió a Tomás de Aquino, Duns Escoto y San Juan de la Cruz. Su obra filosófica constituye un nexo fundamental entre el cristianismo y la fenomenología de Husserl, de quien fue discípula. Su tesis El ser finito y el ser eterno, escrita en 1933, no fue publicada hasta 1950.

ORACIÓN

Señor, Dios de nuestros padres,
Tú condujiste a Santa Teresa Benedicta
a la plenitud de la ciencia de la Cruz
al momento de su martirio.
Llénanos con el mismo conocimiento;
y, por su intercesión,
permítenos siempre seguir en búsqueda de ti, que eres la suprema Verdad, y permanecer fieles hasta la muerte
a la alianza de amor ratificada por la sangre de tu Hijo
por la salvación de todos los hombres y mujeres.
Te lo pedimos por nuestro Señor,¡Amén!
DOMINGO 10 – XIX DEL TIEMPO ORDINARIO

Primera Lectura:
1 Reyes 19, 9a. 11-13a

Salmo 85 (84), 9ab-10. 11-12. 13-14

Segunda Lectura:
Romanos 9, 1-5

Evangelio:
Mateo 14, 22-33


LUNES 11 – SANTA CLARA DE ASÍS
Lectura de la profecía de Ezequiel 1, 2-5. 24-28c
Entonces se apoyó sobre mí la mano del Señor, y vi que venía del norte un viento huracanado, una gran nube y un zigzagueo de relámpagos. Nube nimbada de resplandor, y, entre el relampagueo, como el brillo del electro. En medio de éstos aparecía la figura de cuatro seres vivientes; tenían forma humana. Y oí el rumor de sus alas, como estruendo de aguas caudalosas, como la voz del Todopoderoso, cuando caminaban; griterío de multitudes, como estruendo de tropas; cuando se detenían, abatían las alas. Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

Reflexión
Los profetas han intentado poner en palabras su experiencia de Dios; pero suele ocurrir que resulta incomprensible para quienes la escuchamos o leemos a la distancia. Hagamos de nuestra oración un verdadero encuentro, permitámosle a Dios que actúe en nuestra vida.

Oración
Te invitamos para que te traces una meta en tu oración para esta semana; escríbela en este espacio. ___________________________________________________________________
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MARTES 12
Lectura de la profecía de Ezequiel 2, 8-3, 4
Abrí la boca y me dio a comer el volumen, diciéndome: «Hijo de Adán, alimenta tu vientre y sacia tus entrañas con este volumen que te doy.» Lo comí, y me supo en la boca dulce como la miel. Y me dijo: «Hijo de Adán, anda, vete a la casa de Israel y diles mis palabras.» Palabra de Dios. Te alabamos Señor.


Reflexión
Con el nombre de Ezequiel, Dios también incluye el nuestro para decirnos que nos alimentemos con su Palabra, que ella nos basta. Si acudimos a ella, encontraremos agrado a nuestra vida y compartiremos con los demás este alimento que nos conforta.

Oración
Señor, te pido por todos aquellos que enseñan tu Palabra. Dales sabiduría para profundizar en la verdad, inteligencia para comunicarla y valor para predicarla. Amén.

MIÉRCOLES 13
Lectura de la profecía de Ezequiel 9, 1-7; 10, 18-22
Luego la gloria del Señor salió, levantándose del umbral del templo, y se colocó sobre los querubines. Vi a los querubines levantar las alas, remontarse del suelo, sin separarse de las ruedas, y salir. Y se detuvieron junto a la puerta oriental de la casa del Señor; mientras tanto, la gloria del Dios de Israel sobresalía por encima de ellos. Eran los seres vivientes que yo había visto debajo del Dios de Israel a orillas del río Quebar, y me di cuenta de que eran querubines. Tenían cuatro rostros y cuatro alas cada uno, y una especie de brazos humanos debajo de las alas, y su fisonomía era la de los rostros que yo había contemplado a orillas del río Quebar. Caminaban de frente. Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

Reflexión
La oración es encuentro con Dios; es permitir, como diría Santo Tomás de Aquino, que el alma se eleve hacia quien nos ha creado  para descubrir cuál es el plan de Dios sobre los seres humanos. Somos su templo, morada de Dios; él vive en nosotros y quiere llamarnos a estar con Él.

Oración
Quiero Señor, contemplar tu rostro para descubrir en Él, el inmenso amor que me ofreces. Que tu Santo Espíritu ore desde mi interior sin cesar; todo lo que soy y lo que tengo te lo ofrezco. Acéptalo Señor. Amén.

JUEVES 14
Lectura de la profecía de Ezequiel 12, 1-12
"Esto dice el Señor: Este oráculo contra Jerusalén va por el príncipe y por toda la casa de Israel que vive allí." Di: "Soy señal para vosotros; lo que yo he hecho lo tendrán que hacer ellos: irán cautivos al destierro. El príncipe que vive entre ellos se cargará al hombro el hatillo, abrirá un boquete en el muro para sacarlo, lo sacará en la oscuridad y se tapará la cara para que no lo reconozcan."» Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

Reflexión
De la misma manera que el pueblo fue desterrado, así obra el pecado en quienes somos hijos de Dios. Por el pecado fueron desterrados Adán y Eva, el pueblo de Israel… pero Cristo nos ha abierto la puerta para regresar a la Tierra que Dios nos promete.

Oración
Señor, que mis pecados no me saquen de aquella heredad que con amor me ofreces. Que mi amor hacia Ti se encienda con vigor, para que sepa rechazar todo aquello que resulta indigno del ser cristiano.

VIERNES 15 – ASUNCIÓN DE SANTA MARÍA VIRGEN
Les ofrecemos la catequesis que el papa Benedicto XVI pronunció para  esta solemnidad en el año 2011. Hagamos de estas palabras oración y meditemos el sentido de las palabras que el Santo Padre nos ofreció en ese momento.

 En el corazón del mes de agosto, los cristianos de Oriente y de Occidente celebran conjuntamente la fiesta de la Asunción de María santísima al cielo. En la Iglesia católica, el dogma de la Asunción —como es sabido— fue proclamado durante el Año santo de 1950 por mi venerado predecesor el siervo de Dios Papa Pío XII. Esa memoria, sin embargo, hunde sus raíces en la fe de los primeros siglos de la Iglesia.

En Oriente se llama todavía hoy «Dormición de la Virgen». En un antiguo mosaico de la basílica de Santa María la Mayor en Roma, que se inspira precisamente en el icono oriental de la «Dormitio», están representados los Apóstoles que, advertidos por los ángeles del final terreno de la Madre de Jesús, se encuentran reunidos en torno al lecho de la Virgen. En el centro está Jesús, que tiene entre sus brazos una niña: es María, que se hizo «pequeña» por el Reino y fue llevada por el Señor al cielo.

En la página del Evangelio de san Lucas de la liturgia de hoy, hemos leído que María «en aquellos días se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá» (Lc 1, 39). En aquellos días María se apresuró desde Galilea hacia una localidad cercana a Jerusalén, para ir a encontrar a su pariente Isabel. Hoy la contemplamos subiendo hacia la montaña de Dios y entrando en la Jerusalén celestial, «vestida del sol, y la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza» (Ap 12, 1).

La página bíblica del Apocalipsis, que leemos en la liturgia de esta solemnidad, habla de una lucha entre la mujer y el dragón, entre el bien y el mal. San Juan parece proponernos de nuevo las primeras páginas del libro del Génesis, que narran la historia tenebrosa y dramática del pecado de Adán y Eva. Nuestros progenitores fueron derrotados por el maligno; en la plenitud de los tiempos, Jesús, nuevo Adán, y María, nueva Eva, vencen definitivamente al enemigo, y esta es la alegría de este día. Con la victoria de Jesús sobre el mal, también la muerte interior y la física quedan derrotadas. María fue la primera en tomar en sus brazos al Hijo de Dios, Jesús, hecho niño, y ahora es la primera en estar a su lado en la gloria del cielo.

Es un misterio grande el que celebramos hoy; es sobre todo un misterio de esperanza y de alegría para todos nosotros: en María vemos la meta hacia la cual caminan todos los que saben unir su propia vida a la de Jesús, que lo saben seguir como hizo María. Esta fiesta, por consiguiente, habla de nuestro futuro, nos dice que también nosotros estaremos junto a Jesús en la alegría de Dios y nos invita a tener valentía, a creer que el poder de la Resurrección de Cristo puede obrar también en nosotros y hacernos hombres y mujeres que cada día tratan de vivir como resucitados, llevando la luz del bien a la oscuridad del mal que hay en el mundo.
Benedicto XVI

SÁBADO 16
Lectura de la profecía de Ezequiel 18, 1-10. 13B. 30-32
Me vino esta palabra del Señor: «¿Por qué andáis repitiendo este refrán en la tierra de Israel: "Los padres comieron agraces, y los hijos tuvieron dentera?" Por mi vida os juro –oráculo del Señor– que nadie volverá a repetir ese refrán en Israel. Sabedlo: todas las vidas son mías; lo mismo que la vida del padre, es mía la vida del hijo; el que peca es el que morirá. Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

Reflexión
Suele difundirse en las familias la idea de que lo que el mal que realizan los padres recaerá en los hijos. Sin embargo, el profeta Ezequiel nos recuerda que Dios trata el pecado de manera personal. Trata a cada quien según sus obras.

Oración
En esta jornada que me das, en mi camino de vida, quiero orar por mi familia; Tú Señor conoces bien sus afanes y preocupaciones, sus aciertos y desaciertos. Dales la luz de tu Santo Espíritu para que obren con sabiduría. Amén.

DOMINGO 17 – XX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Primera Lectura:
Isaías 56, 1.6-7

Salmo 67 (66), 2-3. 5. 6. 8

Segunda Lectura:
Romanos 11, 13-15. 29-32

Evangelio:
Mateo 15, 21-28

LUNES 18
Lectura de la profecía de Ezequiel 24, 15-24
'Así dice el Señor: Mira, voy a profanar mi santuario, vuestro soberbio baluarte, el encanto de vuestros ojos, el tesoro de vuestras almas. Los hijos e hijas que dejasteis caerán a espada. Entonces haréis lo que yo he hecho: no os embozaréis la cara ni comeréis el pan del duelo; seguiréis con el turbante en la cabeza y las sandalias en los pies, no lloraréis ni haréis luto; os consumiréis por vuestra culpa y os lamentaréis unos con otros. Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

 Reflexión
¿Cuál es mi mayor tesoro? ¿En qué tengo puesto mi corazón? Que nada ni nadie nos aparte del amor de Dios: Amar a Dios sobre todas las cosas, este es el primer precepto que nos ha dejado.

Oración
Te invitamos para que nuevamente escribas una meta que quisieras alcanzar al término de esta semana, que beneficie tu oración. No olvides revisarla para saber qué tanto has avanzado.
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MARTES 19
Lectura de la profecía de Ezequiel 28, 1-10
Se hinchó tu corazón, y dijiste: 'Soy Dios, entronizado en solio de dioses en el corazón del mar', tú que eres hombre y no dios; te creías listo como los dioses. ¡Si eres más sabio que Daniel!; ningún enigma se te resiste. Con tu talento, con tu habilidad, te hiciste una fortuna; acumulaste oro y plata en tus tesoros. Con agudo talento de mercader ibas acrecentando tu fortuna, y tu fortuna te llenó de presunción. Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

Reflexión
La soberbia es uno de los pecados capitales cuyo efecto es hacernos prescindir de Dios pues llegamos a considerar que somos iguales, incluso, a Él. También se evidencia en el hecho de creernos mejores que los demás.

Oración
Señor Jesús, dame la virtud de la humildad para no creerme mejor ni superior a mis hermanos. Que mediante ella pueda hacer frente a quienes actúan con arrogancia y displicencia enseñando que la grandeza de la vida no está en el poseer o aparentar sino en la pequeñez y sencillez. Amén

MIÉRCOLES 20
Lectura de la profecía de Ezequiel 34, 1-11
Me vino esta palabra del Señor: «Hijo de Adán, profetiza contra los pastores de Israel, profetiza, diciéndoles: "¡Pastores!, esto dice el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿No son las ovejas lo que tienen que apacentar los pastores? Os coméis su enjundia, os vestís con su lana; matáis las más gordas, y las ovejas no las apacentáis. No fortalecéis a las débiles, ni curáis a las enfermas, ni vendáis a las heridas; no recogéis a las descarriadas, ni buscáis las perdidas, y maltratáis brutalmente a las fuertes. Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

Reflexión
Dios me ha encomendado un rebaño para cuidar: mi familia, un grupo de niños, un grupo de jóvenes, una parroquia… ¿Qué clase de pastor soy? ¿Busco satisfacer mis necesidades descuidando aquellas que resultan ser más urgentes?

Oración
Pastor Santo, pongo delante de Ti a quienes me has confiado. Bendícelos, acompáñalos y deles sabiduría para que sepan tomar las mejores decisiones en sus vidas. Permíteme ser evangelio viviente para ellos. Amén.

JUEVES 21
Lectura de la profecía de Ezequiel 36, 23-28
Os recogeré de entre las naciones, os reuniré de todos los países, y os llevaré a vuestra tierra. Derramaré sobre vosotros un agua pura que os purificará: de todas vuestras inmundicias e idolatrías os he de purificar. Y os daré un corazón nuevo, y os infundiré un espíritu nuevo; arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Os infundiré mi espíritu, y haré que caminéis según mis preceptos, y que guardéis y cumpláis mis mandatos. Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

Reflexión
La conversión es un proceso que abarca todos los campos de nuestra vida y se extiende hasta el final de nuestros días. Sin embargo, requiere de la ayuda de Dios para mantenerse constante. Somos seres que estamos llamados a perfeccionarnos y Dios nos ha procurado  medios para dicho camino.

Oración
Señor, necesito de tu Santo Espíritu para no desfallecer; para permanecer firme en el llamado de santidad que me haces. Dame un nuevo corazón, quita de mi todo orgullo, odio y rencor que me hacen tratar a los demás con hostilidad. Amén

VIERNES 22
Lectura de la profecía de Ezequiel 37, 1-14
Entonces el Señor me dijo: «Habla en mi nombre al aliento de vida, y dile: “Así dice el Señor: Aliento de vida, ven de los cuatro puntos cardinales y da vida a estos cuerpos muertos.”» Yo hablé en nombre del Señor, como él me lo ordenó, y el aliento de vida vino y entró en ellos, y ellos revivieron y se pusieron de pie. Eran tantos que formaban un ejército inmenso. Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

Reflexión
Uno de los efectos del pecado es hacernos creer que no podemos salir de él; que todo intento es en vano. Dios, en cambio, nos devuelve la esperanza, restaura nuestra vida, es capaz de sanar las heridas más profundas. Dejemos que el haga su obra.

Oración
Restaura mi vida Señor y sácame de la esclavitud del pecado que me ata (menciono el pecado); quiero que seas tú el que me levante de mi situación y me des la esperanza que necesito para continuar. Amén.

SÁBADO 23 – SANTA ROSA DE LIMA, PATRONA DE AMÉRICA LATINA
Nació en Lima (Perú) el año 1586; cuando vivía en su casa se dedicó ya a una vida de piedad y de virtud, y cuando vistió el hábito de la tercera Orden de santo Domingo hizo grandes progresos en el camino de la penitencia y de la contemplación mística. Murió el día 24 de agosto del año 1617.

Oración
Dios nuestro, que impulsaste a santa Rosa de Lima a apartarse de la vida del mundo por amor tuyo y a consagrarse solo a ti, en la austeridad y en la penitencia, concédenos, por su intercesión, que sepamos seguir, en este mundo, el camino que conduce a la verdadera vida, para que lleguemos a gozar del torrente de tus delicias allá en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.


DOMINGO 24 – XXI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera Lectura:
Isaías 22, 19-23

Salmo 138(137) 1-2a.2BC-3. 6; 8bc

Segunda Lectura:
Romanos 11, 11, 33-36

Evangelio: Mateo 16, 13-20

LUNES 25
Comienzo de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 1,1-5.11b-12
Pablo, Silvano y Timoteo a los tesalonicenses que forman la Iglesia de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. Os deseamos la gracia y la paz de Dios Padre y del Señor Jesucristo. Es deber nuestro dar continuas gracias a Dios por vosotros, hermanos; y es justo, pues vuestra fe crece vigorosamente, y vuestro amor, de cada uno por todos y de todos por cada uno, sigue aumentando. Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

Reflexión
La unidad de la Iglesia se evidencia, entre otras cosas, por la oración de unos por otros. Las necesidades de nuestros hermanos las hacemos nuestras y poniéndonos en su lugar, levantamos a Dios nuestra voz para suplicarles por ellos. Ejemplo de esto es la oración que hacemos el domingo, cuando oramos por diversas necesidades.

Oración
¿Cuál es la meta que me propongo alcanzar esta semana en mi oración? ¿Qué tanto pude crecer en mi espiritualidad en este mes?
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MARTES 26
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 2,1-3a.14-17
Os rogamos, hermanos, a propósito de la venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, que no perdáis fácilmente la cabeza ni os alarméis por supuestas revelaciones, dichos o cartas nuestras, como si afirmásemos que el día del Señor está encima. Que nadie en modo alguno os desoriente.  Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

Reflexión
En su época, Pablo ya advertía a la comunidad de Tesalónica sobre los posibles engaños que algunos podían fraguar haciéndole decir a la palabra de Dios, cosas que, puestas en su contexto, no eran ciertas. Por eso, nos cabe a nosotros acoger también el llamado: que nadie nos desoriente.

Oración
Señor te pido por todos aquellos que se encargan de enseñar las verdades de la fe: profesores de seminarios y de colegios, los catequistas, los padres de familia, para que siembren la Semilla de la Verdad, que es Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

MIÉRCOLES 27 – SANTA MÓNICA
Santa Mónica: Sigue rogando por las madres y por sus hijos, por las esposas y sus maridos y por todos los pobres pecadores que necesitamos convertirnos. Mónica significa dedicada a la oración y a la vida espiritual.

Santa Mónica es famosa por haber sido la madre de San Agustín y por haber logrado la conversión de su hijo. Mónica nació en Tagaste (África del Norte) a unos 100 km de la ciudad de Cartago en el año 332. Sus padres encomendaron la formación de sus hijas a una mujer muy religiosa pero de muy fuerte disciplina. Ella deseaba dedicarse a la vida de oración y de soledad (como su nombre lo indica) pero sus padres dispusieron que tenía que esposarse con un hombre llamado Patricio. Este era un buen trabajador, pero terriblemente malgeniado, y además mujeriego, jugador y sin religión ni gusto por lo espiritual.

La hizo sufrir lo que no está escrito y por treinta años ella tuvo que aguantar los tremendos estallidos de ira de su marido que gritaba por el menor disgusto, pero éste jamás se atrevió a levantar la mano contra ella. Tuvieron tres hijos: dos varones y una mujer. Los dos menores fueron su alegría y consuelo, pero el mayor Agustín, la hizo sufrir por docenas de años.

Reflexión
¿Qué nos enseña la vida de esta santa?

Oración
Gloriosa Santa Mónica, modelo de madres. Tu vida la admiramos en los vaivenes de tu hogar y sobre todo, siguiendo a tu hijo Agustín. Supiste atraer a tu esposo hacia Dios e igualmente a aquel hijo que había perdido la fe. Le seguías llamándole, orando, llorando... Consíguenos que comprendamos el papel sagrado de las madres y su influencia en el hogar. Confiamos nuestra familia a tu protección.
Madre ejemplar del gran Agustín, durante 30 años perseguiste de modo perseverante a tu hijo rebelde con amor, afección, perdón, consejo y rezos que clamaban al cielo. Intercede por todas las madres en este nuestro día para que podamos aprender a conducir a nuestros hijos a Dios y su Santa Iglesia. Enséñanos cómo permanecer cerca de nuestros hijos, incluso de aquellos hijos e hijas pródigos que tristemente se han extraviado.  Amén.

JUEVES 28 – SAN AGUSTÍN DE HIPONA
San Agustín nació el 13 de noviembre del 354 en Tagaste, al norte de África. El padre de Agustín, llamado. Patricio, era un hombre pagano de temperamento violento pero que gracias al ejemplo de Mónica, su esposa, se bautizó poco antes de morir. En su juventud se dejó arrastrar por los malos ejemplos y llevó una vida licenciosa, aferrado a la herejía maniquea.

Mónica había enseñado a orar a su hijo desde niño, y le había instruido en la fe, pero no había logrado que Agustín creyera en el cristianismo y en la Iglesia Católica. En Milán empezó a asistir como catecúmeno a las celebraciones litúrgicas del Obispo Ambrosio, quedando admirado de sus prédicas y de su vida de fe. El 23 de abril de 387, a los 33 años de edad, fue bautizado en Milán por el Santo Obispo Ambrosio.

San Agustín escribió más de cien títulos separados, entre los que se encuentra su famosa autobiografía titulada Confesiones. San Agustín, consagrado Doctor de la Iglesia, murió el 28 de agosto de 430, a los 72 años de edad.

Oración de San Agustín
¡Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Y tú estabas dentro de mí y yo afuera, y así por fuera te buscaba; y, deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste. Tú estabas conmigo, mas yo no estaba contigo. Reteníanme lejos de tí aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no existirían. Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo; gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti; me tocaste, y deseé con ansia la paz que procede de ti. Amén

VIERNES 29 – MARTIRIO DE SAN JUAN EL BAUTISTA
Lectura del santo evangelio según san Marcos 6,17-29
En aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel, encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano. Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía. Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven: «Pídeme lo que quieras, que te lo doy.» Y le juró: «Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino.» Ella salió a preguntarle a su madre: «¿Qué le pido?» La madre le contestó: «La cabeza de Juan, el Bautista.» Entró ella en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: «Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista.»  El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados, no quiso desairarla. En seguida le mandó a un verdugo que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre. Al enterarse sus discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron. Palabra del Señor. Gloria a Ti Señor, Jesús.

Reflexión
La sangre de los mártires  es semilla de cristianos. La muerte de Juan el Bautista, así como la de tantos hombres y mujeres que han derramado su sangre por causa del Reino de Dios, ha suscitado en la historia un efecto contrario al esperado por sus verdugos: la adhesión de más y más hombres y mujeres a la fe.

Oración
Señor, cuántas contrariedades voy encontrando en mi camino; a veces me puede más la desesperación y la ira; ayúdame a soportarlo todo por  amor; que pueda cargar mi cruz y en silencio orar por aquellos que me lastiman. Amén.

SÁBADO 30
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1,26-31
Fijaos en vuestra asamblea, no hay en ella muchos sabios en lo humano, ni muchos poderosos, ni muchos aristócratas; todo lo contrario, lo necio del mundo lo ha escogido Dios para humillar a los sabios, y lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar el poder. Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

Reflexión
La unidad de la Iglesia se evidencia, entre otras cosas, por la oración de unos por otros. Las necesidades de nuestros hermanos las hacemos nuestras y poniéndonos en su lugar, levantamos a Dios nuestra voz para suplicarles por ellos. Ejemplo de esto es la oración que hacemos el domingo, cuando oramos por diversas necesidades.

Oración
Señor me pongo en tus santas y preciosas manos; mira mi pobreza; sé que me has llamado  por amor y para amar. Te agradezco porque quieres corazones sencillos lejos de toda pretensión. Soy posesión tuya; haz en mí conforme a tu preciosa voluntad. Amén

DOMINGO 31 – XXII  DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Primera Lectura:
Jeremías 20, 7-9

Salmo 63 (62), 2-6; 8-9

Segunda Lectura:
Romanos 12, 1-2

Evangelio:
Mateo 16, 21-27
Semana a Semana en La Parroquia


PRIMERA SEMANA (3– 9 de Agosto)

Sábado 2
Rosario de Aurora
6:00 a.m

Viernes 4
- Hora Santa – Consagración al Sagrado Corazón de Jesús
5:30 p.m

Jueves 7
Festivo
- Hora Santa
5:30 p.m

- Eucaristía
6:30 p.m


SEGUNDA SEMANA (10 - 16 de Agosto)

Miércoles 9
Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá

Jueves 14
- Eucaristía al Señor de los Milagros
7:00 a.m y 6:30 p.m

- Hora Santa
5:30 p.m


TERCERA SEMANA (17 – 23 de Agosto)

Lunes 18
Festivo
- Eucaristía
6:30 p.m
Jueves 21
- Hora Santa

5:30 p.m

CUARTA SEMANA (24 – 31  de Agosto)

Jueves 28
- Hora Santa

5:30 p.m




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